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Mercados · Etapa 3 · Collado · Lección 7 de 9

Bonos y tipos de interés: por qué se mueven al revés

Un bono a 30 años y uno a 2 pueden pagar lo mismo y moverse de forma muy distinta. Entender la duración evita llevarse sustos con la renta fija.

Por el equipo editorial de BlackPeakActualizado el 7 min de lectura

En resumen

  • El precio de un bono ya emitido baja cuando suben los tipos de interés porque su cupón queda por debajo del que pagan los bonos nuevos; para venderlo hay que rebajarlo.
  • La sensibilidad depende del plazo: con una subida de tipos del 2 % al 3 %, un bono a 2 años con cupón del 2 % pierde un 1,9 %, uno a 10 años un 8,5 % y uno a 30 años un 19,6 %.
  • La duración modificada estima esa caída: un bono o fondo con duración de 9 pierde alrededor de un 9 % si los tipos suben un punto.
  • En 2022 el BCE empezó a subir la facilidad de depósito desde el −0,50 % (llegó al 4 % en septiembre de 2023) y el índice de bonos estadounidenses Bloomberg US Aggregate perdió un 13 %, su peor año desde que se calcula (1976).

Los bonos bajan cuando suben los tipos porque un bono ya emitido paga un cupón fijo: si salen bonos nuevos que pagan más, nadie compra el viejo al mismo precio, y su precio cae hasta que su rentabilidad iguala a la del mercado. Cuanto más largo es el plazo, más cae. Con una subida de un punto, un bono a 10 años puede perder en torno a un 8–9 % de su valor.

La idea básica la contamos en qué es la renta fija y cómo funciona un bono. Aquí vamos un paso más allá: cuánto se mueve el precio según el plazo, cómo se mide, qué pasó en 2022 y qué significa para quien tiene un fondo de renta fija o piensa en comprar bonos.

¿Cuánto baja un bono si suben los tipos un punto?

Depende sobre todo del plazo que le queda. Tomemos tres bonos de 1.000 € con el mismo cupón del 2 % anual, emitidos cuando el mercado pedía un 2 %, y veamos qué pasa si los tipos de mercado suben al 3 % o bajan al 1 %.

Precio de un bono de 1.000 € con cupón del 2 % según plazo y tipos
A 2 años, si los tipos suben al 3 %980,87 € (−1,9 %)
A 2 años, si los tipos bajan al 1 %1.019,70 € (+2,0 %)
A 10 años, si los tipos suben al 3 %914,70 € (−8,5 %)
A 10 años, si los tipos bajan al 1 %1.094,71 € (+9,5 %)
A 30 años, si los tipos suben al 3 %804,00 € (−19,6 %)
A 30 años, si los tipos bajan al 1 %1.258,08 € (+25,8 %)

Precio = cupones y nominal descontados al nuevo tipo de mercado, con pagos anuales, justo después de la emisión. Sin comisiones ni impuestos.

El mismo movimiento de tipos, un punto, le cuesta un 2 % al bono corto y un 20 % al largo. La razón es intuitiva: con el bono a 30 años te quedas atado treinta años a un cupón que ya no es el del mercado; con el de 2 años, solo dos. Fíjate también en la asimetría: cuando los tipos bajan, el precio sube más de lo que baja cuando suben. Es la convexidad, y favorece a quien tiene el bono.

¿Qué es la duración de un bono y cómo se usa?

La duración resume en un número la sensibilidad de un bono a los tipos. La versión que más se usa, la duración modificada, se lee así: si un bono tiene una duración modificada de 9, una subida de tipos de un punto le hace perder aproximadamente un 9 %. El bono a 10 años del ejemplo tiene una duración modificada de unos 8,98: la estimación (−9 %) se acerca bastante a la caída real (−8,5 %). Para subidas grandes la estimación exagera un poco la caída, por la convexidad.

Los fondos de renta fija publican la duración media de su cartera en su ficha mensual. Es el dato más útil para saber cuánto puede caer: un fondo de corto plazo con duración de 1 apenas nota una subida de tipos; uno de deuda a largo plazo con duración de 15 puede perder un 15 % por cada punto.

¿Qué pasó con los bonos en 2022?

Durante años los tipos estuvieron en mínimos. En la zona euro, la facilidad de depósito del BCE llegó al −0,50 % y muchos bonos alemanes y españoles a plazos medios pagaban rentabilidades negativas o casi nulas. En 2022 la inflación se disparó y los bancos centrales subieron tipos a toda velocidad: el BCE empezó en julio de 2022 y llevó la facilidad de depósito hasta el 4 % en septiembre de 2023.

Para quien tenía bonos de cupón bajo y plazo largo fue un golpe. El índice de bonos estadounidenses más seguido, el Bloomberg US Aggregate, perdió alrededor de un 13 % en 2022, su peor año desde que se calcula (1976); el peor anterior había sido 1994, con un −2,9 %. Ese mismo año, la bolsa también cayó, así que la renta fija no hizo de amortiguador. Fue una excepción, pero enseñó algo: «renta fija» no quiere decir «sin pérdidas».

La otra cara: después de 2022, los bonos se compraban con cupones mucho más altos. Quien entró entonces cobra más intereses y, si los tipos bajan, tiene a favor la subida de precio.

¿Qué es la curva de tipos y por qué se habla de ella?

La curva de tipos dibuja la rentabilidad de la deuda de un mismo emisor según su plazo: a 3 meses, 1 año, 2, 5, 10, 30. Lo normal es que tenga pendiente positiva: los plazos largos pagan más que los cortos, para compensar por inmovilizar el dinero más tiempo. Cuando se invierte (los plazos cortos pagan más que los largos), el mercado está diciendo que espera bajadas de tipos en el futuro, a menudo porque teme una desaceleración. Por eso las noticias la vigilan, aunque no es un predictor exacto de recesiones. Lo relacionamos con la economía real en qué es una recesión y qué hacer con tus ahorros.

¿Qué pasa si mantengo el bono hasta el vencimiento?

Si el emisor paga, cobras exactamente lo pactado: los cupones y el nominal. Las subidas y bajadas de precio por el camino desaparecen al vencimiento. Esa es la gran diferencia entre un bono suelto (o una Letra del Tesoro) y un fondo de renta fija: el fondo no vence nunca, porque va renovando su cartera, así que sus pérdidas por subidas de tipos no «se borran» en una fecha concreta. Se recuperan poco a poco con los cupones más altos que va cobrando.

Mantener hasta el vencimiento elimina el riesgo de tipos, pero no el de impago ni el de inflación. Un bono que paga un 3 % con una inflación del 4 % te hace perder poder adquisitivo, como verás en la calculadora de abajo.

¿Cómo afecta a tu cartera?

  • Dinero que necesitas en 1–2 años: duración corta. Letras, depósitos o fondos monetarios o de renta fija a corto plazo apenas notan los tipos.
  • Parte estable de una cartera a largo plazo: duración media (en torno a 5–7). Amortigua las caídas de la bolsa en la mayoría de las crisis, aunque no en todas, como mostró 2022.
  • Deuda a muy largo plazo: se mueve casi como la bolsa cuando cambian los tipos. Tiene sentido solo si sabes por qué la quieres.

Los tipos de referencia cambian a menudo. Para ver los actuales, consulta las decisiones de política monetaria en la web del BCE y la rentabilidad de la deuda española en la del Tesoro Público. Te explicamos qué mueve esas decisiones en qué hace el BCE y cómo te afecta.

Calculadora · InflaciónPon como interés el cupón de un bono y una inflación hipotética: verás si, una vez descontada la subida de precios, ganas poder adquisitivo o lo pierdes.

Siguiente lección: crisis bursátiles: qué enseñan 1929, 2000, 2008, 2020 y 2022.

Preguntas frecuentes

¿Por qué bajan los bonos cuando suben los tipos de interés?

Porque el bono antiguo paga un cupón fijo inferior al de los nuevos. Para que alguien lo compre, su precio tiene que bajar hasta que su rentabilidad iguale a la del mercado.

¿Qué bonos sufren más con una subida de tipos?

Los de plazo más largo y cupón más bajo, que son los de mayor duración. Con una subida de un punto, un bono a 30 años puede perder diez veces más que uno a 2 años.

¿Qué significa una duración de 5 años en un fondo de renta fija?

Que, de forma aproximada, si los tipos suben un punto el fondo baja en torno a un 5 %, y si bajan un punto sube alrededor de un 5 %.

¿Es buen momento para comprar bonos cuando los tipos están altos?

Con tipos altos cobras más cupón y, si bajan, el precio sube. Pero nadie sabe hacia dónde irán los tipos: elige el plazo según cuándo necesitas el dinero, no según una previsión.

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